Càritas Diocesana atendió a más de 46.000 personas en 2016 y las respuestas se han doblado en un año

Documento: Memoria de Càritas Diocesana de Terrassa de 2016 (PDF)

El lunes día 12 de junio Mons. Josep Àngel Saiz Meneses, Bisbe de Terrassa, presidió el acto de presentación de la Memoria anual de Càritas Diocesana, con motivo de la festividad de la celebración del Corpus Christi, que coincide con el Día de la Caridad. El acto ha tenido lugar a las 12:00 horas en la Sede de Càritas Diocesana, en la ciudad de Sabadell, y ha estado acompañado por Salvador Obiols, Director General de Càritas Diocesana, y por la Sra. Cora Mazo, Responsable de Acción Social.

El Sr. Obiols y la Sra. Mazo han presentado datos de la Memoria y las actuaciones que se han realizado desde Cáritas. Càritas Diocesana de Terrassa atendió a 46.064 personas en 2016 en el territorio del Vallès Oriental y el Vallès Occidental; a un total de 14.174 familias. El año anterior el número de familias atendidas fue de 15.478. Aunque la cifra de hogares que se beneficiaron de los servicios de Cáritas disminuyó, las respuestas que dio la entidad se han doblado en un año, pasando de 31.838 en 2015 a 64.499 en 2016. La pobreza se está convirtiendo en crónica y dos de cada tres personas que recibieron los servicios de Cáritas ya lo habían hecho en años anteriores.

La mejora económica no llega a todos los hogares y la pobreza tiene nombre de mujer

En un 64,82% de los hogares atendidos había niños y de éstos, en un 22% de los casos eran familias monoparentales, con una madre sola. En 2015 las unidades familiares monoparentales sumaban un 16% de los hogares con niños a cargo.

El rostro de la pobreza es femenino, pues un 67,11% de las personas atendidas eran mujeres. Si nos fijamos en las edades, el colectivo más numeroso lo forman los adultos, un 66,25%. Además, un 27,92% eran menores.

“Estamos creando una sociedad gris y oscura. Hemos perdido muchos derechos y las familias caen en un pozo cuya salida es muy difícil. Con una clase media pobre y baja no se genera riqueza”, ha denunciado Salvador Obiols. Cora Mazo, por otra parte, ha explicado que “la pobreza tiene nombre y rostro de mujer” y en la misma línea que el director ha afirmado que desde Cáritas se constata que “la recuperación económica no llega a todos los hogares y se ha de construir la vida sobre una base muy inestable y precaria”. “El PIB crece, pero también la pobreza y la desigualdad”, ha sentenciado.

Precariedad laboral y paro, una lacra que afecta a las personas atendidas por Cáritas

Un 55% de las personas en edad laboral estaban en el paro y un 43,38% tenían un empleo precario y eran trabajadores pobres. Por ello Cáritas apuesta por la economía solidaria e inclusiva y el trabajo decente, por un mercado laboral y un sistema económico que ponga a la persona en el centro. “Tenemos que rescatar a las personas, no a los bancos”, ha dicho Obiols.

En lo referente a la nacionalidad, un 46% eran españoles, como en 2015, y el colectivo más numeroso fueron los extracomunitarios, un 52,30%.

Casi un 10% de los hogares atendidos por Cáritas son viviendas ocupadas

Otros datos a destacar son que un 11,55% de las personas no tenían permiso de residencia y un 24,08% eran personas solas, sin una red familiar de apoyo detrás. Además, casi un 10% de las familias vivía en pisos ocupados. Salvador Obiols ha denunciado que “los precios del alquiler y los suministros caros son una nueva forma de desahuciar”.

Por programas, el de cobertura de las necesidades básicas sigue siendo el que aglutinó más respuestas, con un 82,78%.

El Vallès Oriental, el territorio de la diócesis con más personas atendidas

Por territorios, donde hubo más personas atendidas fue en el Vallès Oriental, donde 17.309 personas se beneficiaron de los servicios de Cáritas. Si nos fijamos en los hogares, la cifra es de 4.854 por los 6.564 de 2015. No obstante, las respuestas pasaron de 10.540 a 23.131.

En la zona de Collserola se atendió a 8.989 personas, 3.334 hogares. En 2015 eran 2.827. Si hablamos de respuestas, pasaron de 8.201 a 13.514. En Sabadell se atendió a 11.756 personas, a 3.396 familias. En 2015 eran 3.679. Las respuestas pasaron de 5.609 a 16.182. Y en Terrassa se beneficiaron 8.010 personas, 2.590 familias por las 2.408 de 2015. Los servicios pasaron de 3.929 a 11.672.

“Estamos llamados a ser comunidad”

Después de la explicación de los datos, el obispo de Terrassa, Josep Àngel Saiz Meneses, ha cerrado la rueda de prensa con una intervención en la que explicaba el lema de la campaña de Corpus de este año: ‘Atrapados en la precariedad. Estamos llamados a ser comunidad para ayudar a las personas más vulnerables. Dales un hilo de esperanza’. “Tenemos que ser comunidad. La dimensión comunitaria forma parte de nuestra vida y de nuestro ser. Estamos llamados a ser comunidad y tenemos que huir de dos tentaciones para ser comunidad: del individualismo, que genera egoísmo, y también del conformismo”.

En este sentido, ha asegurado que “no hay salida de la pobreza si no se hace desde la solidaridad. Se ha de compartir el trabajo y el beneficio. Vivimos en un mundo globalizado y hemos de ser solidarios y luchar por el bien común. Todos somos responsables, los unos de los otros”. “La persona que llama a nuestra puerta no es un extraño necesitado. Es un hermano. No lo ayudamos para tranquilizar la conciencia”, ha señalado.

La labor de la entidad, que se lleva a cabo en el territorio de la diócesis de Terrassa, que comprende territorios de los dos Valleses – aunque algunos pueblos quedan excluidos–, se sustenta sobre 1.561 voluntarios y 42 personas contratadas