Día Internacional del Voluntariado. Más de 1.600 voluntarios al servicio de las personas mas desfavorecidas de la diócesis

Cáritas Diocesana de Terrassa, 5 de diciembre de 2017. Hoy celebramos el Día Internacional del Voluntariado. Más de 1.600 voluntarios en Cáritas Diocesana de Terrassa, 12.000 a las Cáritas Diocesanas con sede en Cataluña y 85.000 en todas las Cáritas Diocesanas del Estado dan testimonio de amor y compromiso.

 

En el Día del Voluntariado, Cáritas quiere dar las gracias a tantas personas comprometidas que se dan a sí mismas para ayudar a los demás. Personas que ponen su granito de arena para mejorar el mundo en que viven. Personas que no quedan indiferentes ante el sufrimiento de su prójimo y se movilizan, se implican, se ponen manos a la obra.

 

En estos tiempos donde hay tantas situaciones injustas que provocan pobreza, exclusión y vulneración de Derechos, queremos reconocer la entrega de tantas personas que, desde su opción de voluntariado, están siendo luz de esperanza con su solidaridad, gratuidad, fraternidad y compromiso.

 

Y es que para el voluntario de Cáritas, comprometer, es una manera de ser, de relacionarse, de entender la vida y compartirla creando fraternidad. Para el voluntario de Cáritas, la solidaridad no es un sentimiento de huelga compasión o de superficial ternura hacia los males de tantas personas cercanas y lejanas, al contrario, es la determinación firme y perseverante de empeñarse en el bien común.

 

El Manifiesto del Voluntariado que adjuntamos hace un profundo reconocimiento del valor de los voluntarios que toman partido en la historia de la humanidad y se convierten en agentes de cambio para trabajar por el bien común y transformar la realidad de las personas empobrecidas.

 

Manifiesto del Día Internacional del Voluntariado

5 de diciembre de 2017

En el Día del Voluntariado, Cáritas quiere dar las gracias a todas las personas comprometidas que se dan a sí mismas, a fin de ayudar a los demás. Personas que ponen su grano de arena para mejorar el mundo en el que viven. Personas que no se quedan indiferentes ante el sufrimiento del otro y se movilizan, se implican y trabajan para tal fin.

 

En los tiempos actuales donde tantas situaciones injustas están provocando pobreza, exclusión y vulneración de los Derechos, queremos reconocer la entrega de tantas personas que, desde su opción de voluntariado, se están convirtiendo en LUZ DE ESPERANZA con su solidaridad, gratuidad, fraternidad y compromiso.

 

Para el voluntario de Cáritas, el compromiso es una manera de ser, de relacionarse, de entender la vida y de compartirla creando fraternidad. Para el voluntario de Cáritas, la solidaridad no es un sentimiento de compasión o de ternura puntuales para con el malestar de tantas personas cercanas y lejanas, al contrario, es la firme determinación de esforzarse por el bien común.

 

El voluntariado está llamado a seguir en la perseverancia de CREAR ESPACIOS DE HUMANIDAD Y DE ENCUENTRO, donde las personas excluidas, heridas y olvidadas … se encuentren en FAMILIA, ACOGIDOS, oídos, sentir que son IMPORTANTES PARA ALGUIEN.

 

Cáritas agradece y valora que los voluntarios participen de la historia de la humanidad y se conviertan en agentes de cambio capaces de poner a la persona, en el centro de nuestra mirada, palabra y acción. Y como desde este compromiso se posicionan ante la realidad de las personas pobres.

 

Si nos comprometemos en la mejora de la vida de aquellas personas menos favorecidas, estaremos contribuyendo a mejorar este mundo. Estaremos haciendo posible un “cielo nuevo y una tierra nueva donde tenga cabida la justicia” (2P 3, 13)