Esperanza de una nueva etapa que mejore la situación de las personas

Estas últimas semanas participantes, técnicos y voluntarios de los 10 arciprestazgos de Cáritas Diocesana de Terrassa han estado celebrando el fin de curso y la conclusión de proyectos.

Cuando se acerca el verano terminan, entre otros, los cursos de formación laboral en los que los participantes de Cáritas han adquirido conocimientos de auxiliar de cocina, monitor de comedor, o de limpiezas industriales. En los que también han intercambiado experiencias y han dotado a las personas de recursos para facilitarles y ayudarles en la búsqueda de trabajo y la mejora de su situación. Con los cursos, los participantes han tenido la oportunidad de realizar prácticas en empresas que además de proporcionarles experiencia les vuelven la dignidad que toda persona se merece. Los grupos, facilitan la posibilidad de encontrarse con otras personas que se escuchan y se respetan, en los que se acoge a todo el mundo sin prejuicios, … el grupo se convierte en un núcleo de apoyo para todas estas personas en momentos de situaciones ofegants por sí mismas, que se convertirían en mucho más duras si la persona se sintiera sola.

De este modo, se enciende una chispa de esperanza para los participantes que esperan que alguna empresa les dé un voto de confianza, puedan empezar a trabajar, imaginar un camino diferente y una vida mejor para su familia.