La pobreza es una realidad pero existen soluciones reales y factibles

En el día internacional de la lucha contra la pobreza y la exclusión social, desde Cáritas Diocesana de Terrassa llamamos a la sociedad en general, y en especial a los responsables políticos, para que tengan una mirada global de la pobreza. Es momento de recordar los Objetivos de Desarrollo Sostenible que acordaron las Naciones Unidas en septiembre de 2015 para acabar con la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas vivan en paz y prosperidad. El segundo Objetivo pretende “acabar con el hambre y todas las formas de malnutrición, y llegar a la producción sostenible de alimentos en 2030”.

En nuestra Diócesis, el 47,7% de los hogares atendidas por Cáritas viven con 300 € -750 € al mes, ingresos que hacen difícil poder cambiar la situación en la que se encuentran. Cuando una familia está en situación de pobreza, ésta está presente en todos los ámbitos familiares: alimentación, gastos del hogar, ropa, escolarización de los niños y formación de los adultos …

Cáritas está comprometida a trabajar para cambiar la situación de las personas más vulnerables y por eso pedimos:

  • El desarrollo de políticas públicas y hacer seguimiento del acceso a la vivienda social de alquiler (u otras fórmulas diferentes a la propiedad) por parte de la población más vulnerable y excluida.
  • Políticas públicas que promuevan un empleo de calidad y con un salarios dignos.
  • Que se simplifique el procedimiento de la Ley de la 2ª oportunidad, que se reduzcan los costes de tramitación y se incluyan las deudas públicas.
  • Que como sociedad aprendamos que las deudas se pueden perdonar para que las personas puedan volver a empezar y mejorar su situación.

Por otra parte, tal como dice el manifiesto de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo en España hay compromiso para no dejar a nadie atrás:

  • Aumento del presupuesto para políticas públicas sociales de inclusión y protección.
  • Aumento de los fondos destinados a la solidaridad global.
  • Medidas para garantizar la redistribución: Justicia Fiscal a través de políticas tributarias justas, progresivas y suficientes, que sostengan las políticas sociales.

La pobreza es una realidad presente en muchos hogares de todo, existen soluciones reales y factibles, pero se necesitan políticas basadas en la justicia social y medioambiental.