MISA EXEQUIAL EN MEMORIA DEL CARDENAL RICARD MARIA CARLES I GORDÓ

bisbe_terrassa“El cardenal Ricard Maria Carles ya forma parte de la historia de nuestra diócesis , de nuestra pequeña historia comunitaria y personal , afirmó monseñor Josep Àngel Saiz Meneses, obispo de Terrassa”

Cáritas Diocesana de Terrassa. Terrassa, 30 de diciembre de 2013 . Hoy , a las 12 h, en la Catedral del Santo Espíritu de Terrassa , ha tenido lugar la misa exequial en memoria del cardenal Ricard Maria Carles y Gordó , que entregó su alma al Padre , el pasado 17 de diciembre en la ciudad de Tortosa.

La misa exequial fue presidida por mons. Josep Àngel Saiz Meneses , obispo de Terrassa; acompañado por mons. Salvador Cristau , obispo auxiliar , y mons. Jaume Traserra , obispo emérito de Solsona . En la misma y , en representación de Cáritas Diocesana de Terrassa , asistieron Salvador Obiols , director general , y Luis Miguel Luna , director de Comunicación .

En su homilía , el obispo de Terrassa ha recordado la figura del cardenal Carles partiendo de una cita de la lectura de la Carta de San Pablo a los Romanos que recordaba que “tanto si vivimos como si morimos, somos del Señor”, cita que refleja los sentimientos de todas las personas que han asistido a la celebración: obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas y fieles.

Mons . Saiz Meneses reflexionar sobre la fe y la esperanza . “Si vivimos por el Señor somos del Señor. Para nosotros , la muerte es un traspaso a la casa del Padre , después de nuestra peregrinación por la vida ” . “Él , Dios , nos entregó un misterio de amor tan grande que no podemos comprender” .

Para el cardenal Carlos hace unos días llegó la hora del reencuentro con el Altísimo . Él , que fue presbítero y obispo de Tortosa y Barcelona , era un hombre de Dios que encontraba la fuerza en la oración . Esta fuerza se percibía en su vida : en las conferencias , en las homilías , en los ejercicios espirituales , en sus cartas dominicales , en las escuelas de oración con los jóvenes …

Era un hombre que amaba la montaña y la escalada , tanto material como espiritual , que encontraba sus fuentes más queridas en Santa Teresa de Jesús , San Juan de la Cruz y otros místicos.

Tuvo que superar dificultades y momentos de oscuridad , que superó siempre por su creencia de que manifestó en sus palabras : “Para mí la vida es Cristo ” . Asumió las circunstancias de la vida con paciencia , con perseverancia y , incluso , con un poco de humor .

Su vida , fundamentada en Cristo , se manifestaba también en su devoción por la Virgen María : la Virgen de los Desamparados, la Virgen de la Cinta , la Virgen de la Merced y la Virgen de Montserrat .

Durante su pontificado promovió tres ejes de actuación fundamentales- recogidos en el Plan Pastoral Diocesano que promulgó – : identidad , comunión y evangelización .

Su lema , “Que todos seamos uno ” , basado en el texto de San Juan , reflejaba su visión de la Iglesia como comunión , como misterio de la unión personal de cada ser con Dios . Esta vivencia de la unidad no la entendía como una uniformidad o un reduccionismo de las personas o de los grupos , sino al contrario, siempre manifestaba que “los dones son diversos , pero el Espíritu es uno”, en una clara alusión en la Carta de San Juan a los Corintios .

Fue un hombre de comunión eclesial . Esta comunión no la entendía como un consenso , sino como una realidad radial , en el centro de la cual es Cristo. Y de este centro salen los radios que viven la unidad.

El Cardenal Carles estimaba la Iglesia y sufrió por ella , siempre desde su identidad en clave eclesial , sacerdotal y pastoral .

Vivió una existencia entregada hasta el final. “A menudo recuerdo los encuentros , que él las vivía y hacía vivir como una experiencia con el Señor , o sus intervenciones en el Concilio Provincial Tarraconense , en la que nos hablaba de las situaciones de dolor de los más débiles y de la Doctrina Social de la Iglesia ” , manifestó monseñor Saiz Meneses .

Otras cuestiones que a menudo destacaba eran las referentes a la justicia social , la familia , la vida y el fomento de las vocaciones . Sobre este último tema , siempre tenía abierta su puerta a los sacerdotes. Muchos sacerdotes , sobre todo jóvenes , lo conocieron como un pastor generoso , testigo de la fidelidad a los hermanos y al Cristo .

Finalmente, el obispo de Terrassa , remarcó especialmente que el Cardenal Carlos ya forma parte de la historia de nuestra diócesis , de nuestra pequeña historia comunitaria y personal . “Fue el pastor que me precedieron y que me ordenó , entre otros sacerdotes y diáconos . Rogamos por él ” .

Mons . Ricard Maria Carles nació en la ciudad de Valencia el 24 de septiembre de 1926. Recibió la ordenación presbiteral el 29 de junio de 1951. Fue nombrado obispo de Tortosa en 1969 y arzobispo de Barcelona en 1990 .

Fue creado cardenal por el beato Juan Pablo II en 1994 . Posteriormente , fue arzobispo emérito de Barcelona desde el año 2004.