Ser signo de esperanza para las personas pobres

En la III Jornada Mundial de los Pobres el próximo domingo 17 de noviembre, el Papa Francisco nos invita a redescubrir el valor de estar al lado de las personas más pobres y vulnerables de nuestras comunidades, a través de la oración comunitaria y el banquete de la eucaristía, como expresión de la mesa compartida en familia. Y promover que la comunidad cristiana sea signo de esperanza para las personas pobres, a través de gestos sencillos y cotidianos en los que se sientan acompañados y acogidos como personas con derecho a su propio sitio.

Voluntarios, socios, empresas, entidades y técnicos de todo el territorio viven comprometidos con la tarea de Cáritas para que con su acción se pueda dar esperanza a las personas más vulnerables de la sociedad. Todas estas personas hacen posible que cada año germinen las semillas de esperanza que sembramos con los participantes de Cáritas.

Con la idea de ser signo de esperanza y con motivo de la III Jornada Mundial de los Pobres, en toda la Diócesis, formada por los dos Valleses, plantaremos casi 1000 semillas de esperanza que serán el reflejo de la esperanza transmitida a las personas más necesitadas.