El trabajo decente es la oportunidad que genera un ingreso justo, seguridad, protección social y buenas perspectivas de desarrollo personal e integración social

El día 7 de octubre se celebra la jornada mundial por el trabajo digno y decente en todo el mundo.

Recordar que la Declaración Universal de los Derechos humanos de las Naciones Unidas defiende el derecho humano al trabajo como un derecho fundamentado en la libre elección de empleo, unas condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y una protección en paro.

Un derecho que muchas veces no se cumple y que a pesar de cumplirse no es con las condiciones adecuadas para todos. Para que exista un derecho al trabajo, hay que garantizar un trabajo decente. Hay que contar con oportunidades para permitir la libre elección de un empleo, una seguridad, un ingreso adecuado para la vida, una protección social y un sentido de bien común. Pero no siempre es así.

El trabajo decente es la oportunidad de la persona a acceder a un empleo productivo, que genere un ingreso justo, seguridad, protección social y buenas perspectivas de desarrollo personal e integración social. Sólo así podemos hablar de una sociedad con igualdades para todos y de trato para todos igual.

Hoy en día hay mucha gente que a pesar de tener trabajo, vive en lo que llamamos precariedad laboral porque los sueldos no son dignas, los contratos son temporales y esto provoca falta de seguridad. Hay desigualdad entre hombres y mujeres, y en algunos casos no hay ni protección social porque no hay ningún tipo de contrato en la relación laboral establecida. Los trabajos se han precarieritzat y esto conlleva también precariedad en la vivienda, la salud y en definitiva precariedad vital.

Cáritas por el trabajo digno y decente

Desde el programa laboral de Cáritas trabajamos por el trabajo digno intentando sensibilizar tanto a los participantes del propio programa como a las familias ofertantes que se dirigen al servicio.

Se potencia el acompañamiento en el proceso de orientación e inserción laboral de los participantes proporcionando aquellas herramientas necesarias para poder insertarse con garantías al mercado laboral.

Ofrecemos atención individual en la orientación laboral, formación, intermediación laboral y prospección en las empresas del entorno.

Con la formación garantizamos a los participantes aquellos conocimientos teóricos pero también prácticos y de competencias transversales necesarios para poder trabajar en calidad en el trabajo en el hogar y atención a personas mayores. Ofrecemos también cursos en ámbitos como el de monitor de comedor, el de auxiliar de cocina y el de limpiezas industriales donde los resultados han sido muy buenos porque se ha insertado a muchos participantes.

La búsqueda de trabajo y la relación laboral con las empresas

Desde Cáritas tenemos una bolsa de trabajo en el ámbito del trabajo en el hogar ligada precisamente a los cursos de formación. Hacemos un trabajo de intermediación entre la oferta y la demanda. Trabajo que ayuda muchas veces a sensibilizar a las familias sobre temas de dignidad, en relación al trabajo del trabajo en el hogar, poco valorada en general. Luchamos para nuestros candidatos a las ofertas de trabajo tengan un contrato, un sueldo digno y sobre todo, un respeto por sus derechos y evidentemente un cumplimiento por parte de sus deberes como trabajadores.

En cuando a la prospección de las empresas, hemos empezado a tener contacto con diferentes empresas del sector de la hostelería y el trabajo en el hogar para intentar potenciar la inserción de los participantes en nuestros cursos. Aquí también velamos por la dignidad del trabajo y unas condiciones legales para todos.

Actualmente atendemos mucha gente que tiene problemas de documentación legal y que a veces a pesar de trabajar, al ser un trabajo en el mercado negro no tienen derecho a nada, ni a protección, ni a seguridad, ni a un sueldo digno, ni nada. . una documentación que va ligada en su totalidad a la obtención de un contrato laboral y esta también es una parte importante de nuestro trabajo.

Buscamos potenciar familias que tengan la sensibilidad suficiente para poder ofrecer este tipo de contrato a gente que cumple ya con los requisitos poder ser regularizados. Evitamos así el trabajo en negro y potenciando el trabajo digno a estos participantes. En estos casos nuestro acompañamiento es clave.

Desde Cáritas denunciamos

Denunciamos pues la falta de un trabajo digno para todos sin dejar de olvidar que por mucho trabajo que hacemos desde las diferentes entidades sociales del sector, hay desde el gobierno unos cambios en la estructura laboral del país y en la regulación del mercado de trabajo para reducir la desigualdad y el papel de superioridad e inferioridad entre contratantes y contratados.

Debemos tener presente pues, que las personas que se encuentran con trabajos precarios o sin trabajo quieren disponer de una oportunidad para salir de su situación con el propio esfuerzo. El hecho de poder acceder a un trabajo digno con la que sentirse útiles y realizados, contribuye a la construcción de una sociedad donde la igualdad de oportunidades sea una realidad, y donde todo el mundo pueda desarrollar una profesión con la que ganarse el sueldo básico y poder disfrutar de su proyecto vital y familiar.